¿Quienes somos?

EL MATE es una organización política autónoma e independiente, que desde diversos aportes teóricos y prácticos apuesta a la unidad del campo popular. Nació hace casi 20 años con el esfuerzo y creatividad de algunos compañeros y compañeras en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

El destino de este colectivo es transitar y aportar a la dramática historia del campo popular. Muchos hemos atravesado sus senderos, sus experiencias, sus discusiones e inevitablemente sus búsquedas. Nos reconocemos en las mejores tradiciones políticas que lucharon por la emancipación del pueblo, tanto las que llegan desde las izquierdas heterodoxas y antidogmáticas, como las que irrumpen vigorosas en nuestra historia desde lo nacional y popular.

Entendemos que los purismos sectarios solo le son funcionales a un sistema que nos necesita fragmentados y estamos convencidos de que la salida es colectiva y que la construcción es desde la diversidad necesaria para hacer política y construir con otros. El más ambicioso y esperanzador desafío de nuestra generación es dejar de lado las miserias, los dejos de soberbia y las quintitas (que tanto criticamos de los "malos") en pos de la construcción de un proyecto político superador.

El MATE es una agrupación que hace política porque entendemos que es la única herramienta transformadora. Porque nuestro más profundo anhelo (por el que militamos cada día) es transformar nuestras carreras, cambiar nuestra facultad, nuestros barrios, para que, de una vez por todas, esa vieja consigna de una “Universidad al servicio del Pueblo” se viva como una insoslayable realidad.

A meses de los 20 años de nuestro nacimiento continuamos optando por el lado oscuro de la luna, seguimos apostando a reconocernos en el otro y caminar al paso del más lento, pero caminar todos juntos. Hoy más que nunca estamos convencidos de que ésta hay que ganarla. Que está en juego la vida de miles de personas, de los desposeídos, de los humillados, de los excluidos.

Paramos la pelota, levantamos la cabeza y se nos nubla la vista. No estamos solos en esta faena, hay todo un pueblo que se merece y está resuelto a vivir dignamente; y nosotros y nosotras hemos decidido dedicarle la vida a que eso ocurra. 


Estos puntos no son una receta, no los llevamos abajo del brazo como una biblia. Fueron la síntesis política de la formación de EL MATE allá por 1992. Los 18 años de militancia sostenida que tenemos fueron guiadas por estos puntos. En más de una ocación, fieles a nuestro ser crítico, fueron puestos a discusión, nos volvimos a preguntar si estas líneas políticas seguian vigentes, y siempre nos volvimos a contestar que sí. 

1. 
La agrupación El MATE es una organización política que no pretende destino alguno separado de las experiencias y la suerte del movimiento popular y los trabajadores. Si hemos decidido agruparnos es porque confiamos en que la organización es de vital importancia para contribuir al desarrollo del movimiento popular del que los miembros de la organización y la organización misma son parte inseparable.
2.
Nuestra organización no posee carácter estratégico. Esto quiere decir que no es el objetivo fundamental de la misma su preservación y desarrollo a cualquier precio. El objetivo explícito y último de nuestra organización es el aporte modesto que podamos realizar en la construcción de una herramienta política estratégica de los trabajadores para su definitiva emancipación de las relaciones de opresión, producto del dominio del capital sobre el trabajo y de la consiguiente explotación del hombre por el hombre.
3.
Como organización aspiramos a participar activamente en la recomposición social, cultural y política del movimiento popular. En este sentido afirmamos que la actual debilidad del movimiento popular es de carácter profundo, y que se trata de recomponer un proyecto y un sujeto, que no puede menos que ser compuesto pluralmente por los trabajadores y las capas medias, los desocupados, los jubilados, los estudiantes, artistas, técnicos e intelectuales, así como por todos quienes se solidaricen con la lucha emancipatoria.
4.
Nuestra participación dentro del movimiento popular es concebida en términos de aporte efectivo al avance del movimiento en su conjunto, sin poseer intereses aparte o diferentes a los del conjunto, y pretendiendo promover posiciones revolucionaras y antiimperialistas. No existen ámbitos inconvenientes para el desarrollo del movimiento popular de los trabajadores: universidades, colegios, organizaciones barriales y de derechos humanos, fábricas, empresas y sindicatos, medios de comunicación, y corrientes y agrupaciones políticas; son todos ámbitos fértiles para el desarrollo de la lucha ideológica y la organización social y política.
5.
La agrupación debe caracterizarse por la honestidad de sus militantes, y la acción siempre guiada por los principios de la resolución democrática de todo conflicto político o gremial de los que se participe, así como en la infatigable lucha por la unidad orgánica del movimiento popular y revolucionario.
6.
La agrupación no reivindica identidades particulares ajenas a las experiencias de las luchas ocurridas en nuestro país y en nuestro continente, y no reivindica ninguna de estas experiencias en forma exclusiva. Por el contrario impulsamos una perspectiva de síntesis y creación de nuevas identidades a la altura de las actuales contradicciones a las que nos enfrentamos, con capacidad de integrad y superar las diferentes variantes de sistematización e identificaciones producto de las luchas pasadas y actuales de nuestro pueblo.
7.
La unidad orgánica de los trabajadores y el pueblo es indispensable: en la medida en que esta unidad se vaya gestando, debemos bregas también por la unidad de la militancia popular y revolucionaria en organizaciones aptas para resolver aquellas cuestiones ligadas a la pelea política que no surgen espontáneamente como los problemas de la información en un sentido amplio. En este sentido, el principio de unidad gremial y política del movimiento popular y de los trabajadores es un principio esencial de nuestra militancia.
8.
Es parte fundamental de nuestro aporte la difusión de la historia de la lucha popular y revolucionaria en nuestro país y de nuestro continente, escenario natural e indispensable de cualquier intento de liberación efectiva de nuestros pueblos. La denuncia y el esclarecimiento permanente sobre los mecanismos de opresión y las diversas alternativas emancipadoras que han ensayado los pueblos latinoamericanos, son un patrimonio colectivo, latente en la memoria histórica de nuestros pueblos. Este es un capital político riquísimo y uno de los frentes más importantes de pelea con el imperialismo.
9.
A estas únicas definiciones deberá adaptarse nuestra organización en forma plenamente democrática y horizontal. A estas definiciones esenciales deberán subordinarse la recaudación y uso de las finanzas y las publicaciones de la organización. Parte de la horizontalidad democrática que perseguimos implica la responsabilidad de todos los miembros de la organización en la elaboración de la línea política, en la realización de las tareas acordadas, en la difusión de nuestra prensa y nuestras publicaciones, y en las finanzas del grupo.
10.
Nos mueve la lucha antiimperialista por una sociedad socialista entendida esta más allá de los límites nacionales, y como el compromiso con nuestro pueblo de construir una sociedad sin explotadores, sin opresores, y sin represores: quienes traben tal posibilidad en forma consciente son nuestros enemigos.