En Sociología

Objetivo General: Una sociología de cara a un nuevo país
Los que estudiamos sociología, caemos en algún momento de la carrera en una crisis vocacional más o menos profunda. Y aunque no lleguemos al punto de pensar en dejar, nos angustiamos igual. Las razones son varias: están los que no encuentran una salida laboral que se acerque a las expectativas al empezar la carrera, los que se enamoraron de Socio General y no encontraron un correlato de eso en el resto de las materias, los que no llegan a entender para qué siguen sociología, los que sí entienden pero quieren investigar y no saben qué es investigar ni dónde queda eso… muchas razones. Desde acá, algunas respuestas a las que llegamos los compañeros y compañeras de El MATE y de Movimiento Proyecto Sur.
1. Objetivo específico: describir al sujeto “sociólogo”
La angustia del estudiante de sociología tiene mucho que ver con que si bien en la carrea nos formamos en un discurso netamente de “izquierda”, cuando salimos al campo laboral nos encontramos con una práctica profesional donde nos cruzamos con nuestros compañeros como sujetos individuales en un ámbito fuertemente competitivo. Así, el discurso de unidad del proletariado frente a las presiones del capital, se diluye en el aire cuando salimos al ámbito profesional a conquistar becas, puestos de trabajo en consultoras, cargos en el estado, presupuestos a ejecutar en programas y proyectos, etc.
También, como estudiantes, percibimos otro problema que es la profunda desarticulación política entre el discurso que creamos desde la carrera y la capacidad de llevar adelante ese discurso en el plano de un proyecto nacional y comprometido con nuestro pueblo. Y si bien reconocemos que en esto influyen las múltiples experiencias de fracaso y desorganización del campo popular, creemos y confiamos en que una fuerte transformación en la política académica de nuestra carrera puede ayudarnos a revertir estas consecuencias. En este sentido, desde nuestro espacio pensamos que tenemos mucho para aportar a esta transformación.
2. Objeto de estudio: la Junta de Carrera de Sociología
Como estudiantes de Sociología y como integrantes del Movimiento Proyecto Sur y El MATE, recuperamos la posición de la última Junta de Carrera en cuanto al debate acerca de nuestro plan de estudio, porque pensamos que nuestra facultad se debía esta discusión. Otro punto de coincidencia con la actual junta, es la postura de resistencia ante la Resolución 2110/03, por la cual la universidad buscó dividir las materias no obligatorias en “electivas” y optativas. Bajo esta reconfiguración, los docentes de las materias optativas no percibirían salario y la pluralidad de optativas se perdería rápidamente. Este esquema de achicamiento presupuestario en una carrera como la nuestra, en donde las optativas tienen mucho peso sobre la currícula, daría como resultado un esquema de menos materias y menos pluralidad en el plan de estudios.
Sin embargo, creemos que nuestro plan sigue contando con muchas falencias, que tienen que ver, básicamente, con la desarticulación entre los ejes del programa y de estos con la práctica en la investigación, la ausencia de materias que nos sirvan para discutir política pública, la falta de discusión acerca de las teorías y la producción académica más reciente y, sobre todo, la imposibilidad de discutir, aprender, y generar conocimiento acerca de los grandes problemas de la Argentina.
3. Objetivo exploratorio: la desarticulación entre los ejes y la práctica de la sociología
El Plan de Estudios del 2008 buscó reafirmar, a través de las redefiniciones en torno a las orientaciones, una idea pre-delineada en el plan de 1987. Esta idea tenía que ver con pensar las orientaciones como espacios de convergencia de las distintas materias en la producción de conocimiento. En este marco, los “ejes” en los que se ordena nuestro programa (el metodológico, el histórico, y el teórico) deberían funcionar como espacios dinámicos y complementarios de construcción y aprendizaje.
Lo cierto, sin embargo, es que éstos funcionan en la práctica como compartimentos estancos sin ámbitos reales de coordinación.
En nuestro espacio, pensamos que solo desde la experiencia concreta de la investigación se puede reencauzar estos ejes en lo que el espíritu del plan promueve, que es la complementariedad y el dinamismo en los saberes. Por eso celebramos las experiencias que ya existen al respecto, y esperamos poder promover cátedras de investigación desde el principio de la carrera en un marco de articulación con los tres ejes de las obligatorias.

4. Rescatar al Estado como un ámbito de disputa
En la reconstrucción democrática, nuestra facultad tuvo un rol clave a la hora de pensar y construir de cero las políticas públicas que habían quedado durante casi una década en manos de una dictadura que con su programa empezó a sentar los pilares del neoliberalismo en nuestro país.
Durante los noventa, y ante la derrota del campo popular que implicó la abstención del Estado ante las decisiones de los mercados, nuestra carrera decidió dejar estas discusiones en manos de los economistas. Prueba de ello es que existe, al día de hoy, una sola materia, optativa, de planificación de políticas sociales.
En nuestro espacio sostenemos que el Estado, más allá de su raíz de clase, es hoy más que nunca un espacio de disputa, tal como lo plantean, entre otras, las experiencias de Bolivia, Venezuela, y Ecuador. En base a estas experiencias, y a nuestra apuesta a recuperar el Estado a favor del avance del campo popular, es que aspiramos a que Sociología vuelva a discutir política pública.
5. Variable: “eurocentrismo”
Teniendo en cuenta las diferentes cátedras de nuestras materias obligatorias encontramos en el análisis de sus 38 programas que más del 75 % de la bibliografía es de origen europeo y norteamericano. El 25 % restante es de origen argentino o latinoamericano. De esto, solo la quinta parte es obligatoria.
Nuestra carrera maneja conceptos y categorías europeizantes que nos impiden generar un conocimiento propio y emancipador.
6. ¿Qué está pasando ahora? Y ¿Quiénes están pensando el ahora?
Un problema que detectamos en la carrera es el hecho de que recién empezamos a tratar temas vinculados a la realidad social actual cuando estamos en el tercer año. Análisis de la Sociedad Argentina es la única materia de las obligatorias en la que tratamos estos problemas, y en las optativas, la decisión acerca de estudiar la realidad actual corre muchas veces por cuenta de los propios estudiantes.
Este problema está intrínsecamente ligado a que por otro lado, más allá de la etapa de la carrera en la que nos encontremos, los debates sociológicos y las lecturas de la problemática cotidianas, no encuentran cabida en nuestra facultad salvo en raras excepciones.
Frente a esto, proponemos agregar a las obligatorias una materia que contemple los problemas sociológicos contemporáneos de Argentina y la región, y una en la que se traten los nuevos problemas sociológicos a nivel mundial. Es hora de que los sociólogos construyamos una carrera que pueda aportar teórica y prácticamente a la reconstrucción del campo popular y a dar respuestas a los grandes problemas que vive y sufre el pueblo argentino.





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¿Qué es el Consejo Directivo?


El gobierno de la facultad está a cargo del Decano, el Vice Decano y del Consejo Directivo integrado por ocho representantes de profesores; cuatro de graduados (uno de los cuales, por lo menos, deberá pertenecer al personal docente); y cuatro de estudiantes.
El Consejo Directivo es el órgano máximo de decisión de la Facultad, es allí donde se debaten y plantean las políticas académicas, presupuestarias y de extensión. También es el Consejo Directivo el que elige al Decano y Vice Decano y a los Directores de las Carreras.
En Sociales somos cinco carreras: Sociología, Relaciones del Trabajo, Ciencia Política, Trabajo Social y Ciencias de la Comunicación Social.
Cada carrera tiene un Director y una Junta (que es consultiva). Las Juntas están compuestas por cinco docentes, cinco graduados y cinco estudiantes.
Si bien institucionalmente al director lo elige el Consejo Directivo, después de años de lucha logramos que se haga una elección directa del Director de la Carrera, por eso los tres claustros pueden consensuar un candidato. Si bien la elección directa está prohibida por el Estatuto de la UBA, en Sociales, en función de la necesaria democratización, se acordó hacerla.
Creemos necesario que para democratizar nuestra facultad no basta con proponer un hombre un voto, entendemos que los procesos de democratización son más complejos que eso. Entendemos como central poder incorporar para nuestro gobierno el ejercicio de la democracia participativa. En este sentido, proponemos que el Consejo Directivo (por decisión propia o mediante propuestas elevadas al mismo por parte de las organizaciones gremiales de docentes y estudiantes) pueda convocar a plebiscitos obligatorios no vinculantes ante temas de interés común.
Porque estamos convencidos de que los estudiantes debemos recuperar nuestros recursos, proponemos que se publiquen a través de Eudeba (editorial de la Universidad de Buenos Aires que es necesaria recuperarla) a bajo costo libros que cuenten con las licencias de autor y traductor vencidas y que sean pertinentes para nuestra formación como cientistas sociales.
Impulsar una Jornada Interdisciplinaria y de Interclaustros de las Ciencias Sociales, donde se puedan poner en juego los diferentes conocimientos producidos por la facultad. Entendemos también que cada jornada tiene que tener un eje articulador de las diferentes instancias de participación de la misma. Consideramos que nuestra facultad, a través de su Consejo Directivo, tiene que poder elaborar una palabra crítica y profunda sobre, por ejemplo, las políticas públicas de nuestro país.
Creemos fundamental profundizar la política de concursos docentes llevada adelante por la actual gestión, con el objetivo de que en el mediano plazo no haya un solo docente sin concursar al frente de los cursos.
Estas son algunas de las propuestas que tenemos para nuestra facultad. Porque queremos transformarla, porque hace años que luchamos para que esté de cara a los sectores populares, y para que realmente, pueda aportar en la necesaria transformación de la Argentina.




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En comunicación


Qué pensamos y qué hicimos
Como estudiantes de comunicación y militantes de El Mate y Movimiento Proyecto Sur, sentimos que es necesario poder analizar y reflexionar sobre nuestra carrera, para poder trabajar colectivamente y fortalecer los lazos, para pensar y hacer una comunicación diferente. Allí es donde vemos que nuestras experiencias pueden crecer, en donde se democratizan nuestros saberes y se ponen en discusión junto a otros compañeros y compañeras.
¿Para qué estudiamos comunicación? ¿Cuál es el sentido de formarnos e intervenir como comunicadores? Estas son algunas de las preguntas que nos hacemos y debatimos junto con nuestros compañeros de cursada en las aulas, comisiones del Centro de Estudiantes y la Carrera de Comunicación.
Por todo esto, creemos que un proyecto de transformación para la carrera de Ciencias de la Comunicación debe construirse de manera integral entre estudiantes, docentes y graduados. Para que este cambio se dé hay que dar una discusión de fondo.


¿Qué es la Junta de la Carrera? ¿Cuál es el rol de los consejeros estudiantiles?
La Junta es el espacio de gobierno de la carrera de Comunicación. Tienen representación en la misma los tres claustros: profesores, graduados y estudiantes, que son elegidos en las elecciones obligatorias en igual proporción (cinco personas por claustro).
Esta instancia de debate y encuentro se diferencia del Consejo Directivo, en tanto este es el único espacio resolutivo de la Facultad. Sin embargo, consideramos que se trata de un espacio privilegiado donde podemos confluir quienes formamos parte de la carrera, para pensar juntos cuáles son las problemáticas que la atraviesan y cómo resolverlas.
Creemos que en este contexto los Consejeros Estudiantiles debemos cumplir un rol de fuerte articulación con el Centro de Estudiantes, expresar y defender los intereses del movimiento estudiantil.


¿Quién es el Director?
En estas elecciones elegimos también al Director de la Carrera, que se vota de forma proporcional. Esto quiere decir que el voto de cada claustro expresa un tercio del total. Finalmente, los resultados son refrendados por el Consejo Directivo.
Esta forma de votación tiene como objetivo que un claustro no imponga sus intereses por sobre otros y es el resultado de luchas en las que estudiantes, docentes y graduados defendimos nuestro derecho a elegir nuestros representantes y que los mismos no sean impuestos por otros espacios de gobierno.
De este modo, sostenemos que es fundamental que protagonicemos estas elecciones de la carrera y ejerzamos nuestro derecho a debatir, participar y elegir.


Otra vez sopa
La Dirección de la carrera de comunicación no nos depara muchas sorpresas. Después de diez años de gestión bajo la conducción de la agrupación de graduados y docentes Nexo, son muy débiles los aires de cambio que alguna vez resoplaron.
La gestión de Alejandro Kaufman como Director en los últimos dos años expresó la profundización de un proceso de burocratización. El tratamiento de temáticas complejas y profundas, como es la reforma del plan de estudios, como si fueran cuestiones administrativas, fue el signo que marcó este período.
De este modo, el espacio que debería servir como motorizador de las transformaciones en la carrera y gestor de mejores condiciones de enseñanza y aprendizaje se redujo con el tiempo a su mínima expresión. Las consecuencias son evidentes. ¿Quién sabe hoy dónde queda la oficina de la carrera? ¿Cuántos estudiantes conocen al Director?
Que estos interrogantes estén presentes con tanta fuerza evidencian que la Carrera no cuenta hoy con una voz pública, no interpela a quienes integramos la comunidad académica, en tanto se encuentra aislada del movimiento estudiantil.
Pero, ¿qué paso este año con la reforma del plan de estudios?
Después de dos años en los que la Dirección de la Carrera no generó instancias de debate sobre la transformación de la currícula, el Director Alejandro Kaufman, presentó para aprobación de la Junta una propuesta que contenía tres puntos: “: “desvinculación de la nota de la tesina del TAO, incremento de electividad en las orientaciones y reducción de correlatividades”.
El rechazo a la misma fue amplio, por un lado, porque la misma no había sido producto de discusiones con los tres claustros ni derivaba de un diagnóstico sistematizado sobre las problemáticas de la carrera y, por el otro, porque tanto estudiantes como docentes y graduados manifestaron al ser consultados no estar de acuerdo con los puntos 2 y 3.
De este modo, entendemos que la Dirección de la Carrera no manifestó un interés profundo por generar instancias de debate amplias, que involucren a todos los actores interesados en el tema, para llevar adelante la reforma del plan de estudios.
Al mismo tiempo, consideramos que no queda claro a qué proyecto de reforma se apunta cuando se propone “incrementar electividades en orientaciones o reducir correlatividades”. Insistimos en que es fundamental partir en un proceso de reforma de la pregunta por el sentido de la carrera, de nuestra formación, del tipo de aporte que realizamos como comunicadores y que, en función de este interrogante, deben considerarse los cambios sobre la malla curricular.
De este modo, presentamos los proyectos para que no sea obligatorio asistir a los teóricos de 7 a 9 y de 21 a 23 horas, en consideración a los cumpas que viven lejos y no encuentran medios de transporte en esos horarios, y el pedido de desgrabados de las clases teóricas, para democratizar el acceso y que ningún compañero se quede sin cursar.
También sostuvimos la defensa de los derechos de los estudiantes, participando como veedores en exámenes finales, y promovimos debates sobre temas estratégicos, para quienes formamos parte de la carrera, como la Ley de Servicios Audiovisuales, la reforma del plan de estudios y el Observatorio de Medios.
Acompañando este proceso, creímos necesario brindar a los compañeros y compañeras que iniciaban la Carrera un Taller de ingresantes para indagar y preguntarnos por qué estudiar Comunicación en la Universidad Pública. Señalamos que la profesionalización de los egresados es un aspecto importante en lo personal, pero creemos que esta mirada individual no alcanza para pensar una comunicación para otro tipo de país.
En este contexto hace siete años que venimos discutiendo y pensando nuestra formación que es atravesada por algún eje de la coyuntura nacional con estudiantes del resto del país en los Encuentro Nacionales de Estudiantes de Comunicación. El último, realizado en Rio IV, estuvo fuertemente marcado por los debates en torno al proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales. Estos espacios de encuentro tienen como objetivo central aportar a la construcción una voz pública sobre los debates de la comunicación.
No compartimos la idea de que nuestra facultad esté por fuera de lo social. La Universidad, como espacio de producción de conocimiento, es constitutiva de lo social y por ende de la sociedad. Entendemos que la producción de conocimiento está en disputa y en necesario darla de forma integral. Creemos que los conceptos de extensión, incluso o de articulación no responden a las necesidades del pueblo argentino. En su lugar elegimos creer en el concepto de Practicar la Universidad, porque entendemos que es necesario poner en dialogo los conocimientos producidos en nuestras carrera.


¡Vamos por más!
Entendemos que la gran demanda para la carrera consiste en que podamos definir juntos, estudiantes, graduados y docentes, un nuevo plan para la carrera de comunicación. Este tiene que expresar muchas de nuestras demandas, como la falta de articulación entre materias, la innecesaria reiteración de contenidos pero, sobre todo, debe expresar una propuesta clara sobre qué comunicadores queremos formar, en función de qué proyecto de país.
Sostenemos entonces que el plan de estudios tiene que cambiar, para que la carrera forme comunicadores que puedan combatir la concentración de los monopolios de medios, generar diversidad y pluralidad de contenidos en la tele, la radio y los diarios, lograr que las organizaciones sociales y medios alternativos tengan más voz y más voto en el espectro radioeléctrico, entre tantas otras tareas que aportan a democratizar la información y la comunicación a lo largo y ancho de la Argentina.
Pero entendemos que todas nuestras iniciativas no pueden agotarse en los debates por la reforma del plan de estudios, y es por esto que luchamos para que el taller de ingresantes sea una práctica institucional de la carrera.
Por todo esto militamos, por todo esto creemos que hacer política en la carrera de comunicación es necesario para que tengamos una cursada distinta. Un futuro mejor para quienes habitamos estos lares y para quienes merecen una sociedad cada día más justa.




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Ciencia Política


De qué hablamos cuando hablamos de Ciencia Política
Desde Proyecto Sur y El MATE seguimos insistiendo en tener una visión crítica de la carrera que estamos cursando. Es nuestra tarea como estudiantes dar un debate profundo, entendiendo que lo que está en juego es nuestro futuro y el de nuevas generaciones. Somos parte de una carrera que, anclada en el pensamiento neoinstitucionalista, se mantiene en las penumbras cuando de tener una voz pública para los grandes debates del país y realizar sesiones se trata.

Con la unidad como bandera, nuestra intención es plantear la discusión en un sentido amplio, que nos contenga a todos aquellos que día a día discutimos la triste realidad de una carrera que, gracias a la miopía política de muchos, las prácticas espurias de su actual dirección y a las deficiencias estructurales que tiene, no puede ver más allá de sus propias narices.
“Ah…¿Vas a ser político?”
Si queremos buscar algo que todos los estudiantes de Ciencia Política tengamos en común, probablemente encontremos esa coincidencia en el hecho de que nuestros vecinos, amigos y familiares no tienen, en principio, la menor idea de a qué se dedica un politólogo.
En este sentido, la carrera en sí no nos ayuda mucho: hoy en día, sigue predominando el paradigma neoliberal que busca formar técnicos para el mercado del trabajo. ¿Qué implica esto? En principio, que –a partir de una universidad que se adaptó a las necesidades de las empresas privadas bajo el paraguas del fin de las ideologías-, los politólogos estudiamos “la política” pero no tenemos que practicarla. Ese mecanismo que nos sitúa como un tercero excluido nos condena a trabajar para alguna consultora o escribir artículos que busquen aportar a una ciencia actualmente irrelevante y poco definida. El mensaje oficial es claro: o hacés encuestas o te convertís en una máquina de redactar papers inútiles para una comunidad científica que podría desaparecer de la faz de la tierra sin que casi nadie se inmute. Con esa perspectiva, algunos buscan escaparle al falso academicismo y se refugian –si tienen suerte o algún conocido- en el rol de técnico estatal o en el área de relaciones internacionales.
¿Una carrera universitaria, o un curso de 5 años para ser licenciado?
Entre todas las peculiaridades que tiene nuestra carrera, se destaca aquella que la ubica como una de las pocas de toda la universidad que no requiere tesis ni prácticas pre-profesionales para recibirse. Por más increíble que suene, cualquier estudiante de Ciencia Política que termine de cursar las 18 materias obligatorias, las 4 optativas, los 2 seminarios y los 6 niveles de idiomas, puede sentarse tranquilamente a esperar que le entreguen su diploma.
Por otra parte, materias históricamente anuales fueron comprimidas en un cuatrimestre a la vez que se les redujo su carga horaria (los ejemplos más claros son Historia Contemporánea o Teoría Política y Social I y II), lo que las terminó convirtiendo en una carrera contra el reloj para leer toda la bibliografía que podamos, con el objetivo principal de aprobar. Lo que se pierde de vista es que está en juego la aprehensión de procesos y pensamientos vigentes que son herramientas fundamentales para pensar nuestra realidad y actuar en ella.
Como si fuera poco, la insuficiente cantidad de metodología que se ve en la cursada (y la manera superficial y esquematizada en que se enseña) implica que, en caso de querer hacer un doctorado, maestría o posgrado, no vamos a contar con las herramientas suficientes para hacerlo. Tampoco se nos piden prácticas u horas de investigación (como pasa en Sociología), lo que, en muchas ocasiones, la convierte en un curso de varios años donde los estudiantes asistimos a la facultad sólo para cursar y rendir exámenes, sin tener practica en investigación y producción propia que nos pueda ayudar como cientistas sociales.

En busca de la Junta de Carrera perdida
Desde que el sociólogo Jorge Mayer (Alternativa Académica) gobierna la carrera (junto con la complicidad de los consejeros estudiantiles de la UES), la junta de carrera se convirtió en un ámbito de negociación entre estas agrupaciones para tratar de conseguir la mayor cantidad de profesores y graduados que les aseguren el voto cada dos años y poder así mantener el statu quo de la actualidad. Una de las expresiones más claras de esto es el momento en el que, a fin de año, se debe elevar al Consejo Directivo de la Facultad la propuesta de optativas y seminarios. Desde hace ya mucho tiempo, sin ningún criterio claro, más que la arbitrariedad de los funcionarios enquistados en la gestión de la carrera y sus prácticas clientelistas, se intentan borrar de un plumazo materias y reducir módulos (verano, primer y segundo cuatrimestre), llegando incluso a intentar eliminar del mapa dos orientaciones enteras de la carrera (Política Latinoamericana y Teoría y Filosofía Política). La Asamblea Interclaustros de Ciencia Política (que, como el vitel thoné, sólo aparece a fin de año) logró impedir la materialización de algunos de estos acuerdos, pero dio sobradas muestras de incapacidad a la hora de construir un espacio político que pueda despertar a la carrera del actual letargo en que se encuentra.
Por todo esto, estamos convencidos de que es fundamental reconstruir una Junta de Carrera que realmente piense y actúe en función de los intereses del país, la carrera y sus estudiantes, dejando de lado las mezquindades.

Teoría Polìtica: Colonización y después
En la carrera de Ciencia Política en particular y en la Facultad de Ciencias Sociales en general, el gran ausente es el Pensamiento Político Argentino y Latinoamericano. Son muy pocas las cátedras que nos muestran que en Nuestra América también hubo intelectuales que pensaron “lo político”, combinando permanentemente la teoría y la praxis. Es claro que para un politólogo es muy importante leer a Platón, a Weber, Marx o Foucault, pero esa formación que nace en el continente europeo necesariamente debe ir de la mano con una historia propia que nace desde lo profundo de nuestro continente y de sus luchas. Si queremos conocer el pensamiento vivo de hombres que marcaron el destino de nuestro pueblo, como Moreno, Bolívar, Mariátegui, Scalabrini Ortiz, el Che, Cooke o Jauretche, tenemos que meternos en ese pantano de contenidos y categorizaciones que hoy es la oferta de optativas y seminarios. Por eso creemos necesario incorporar a la formación de todo politólogo el pensamiento político argentino y latinoamericano, para romper con el colonialismo intelectual y poder ver la realidad y actuar sobre ella con nuestros propios ojos.

Cambiar la carrera para pensar un país
Por todo lo que venimos diciendo, creemos que es necesario la reforma del Plan de Estudios para poner la carrera en función de un pueblo que reclama a gritos un movimiento político de liberación. América Latina, y fundamentalmente la Argentina, son un debate ausente a lo largo de la carrera: en aquellas materias donde no son obviadas, se las analiza desde la óptica de historiadores formados en escuelas eurocéntricas, y el pensamiento que durante cientos de años brotó de nuestra tierra es tomado como una disputa entre incivilizados que no conocían las bondades del positivismo científico.
Por eso es necesario en primer lugar la reconstrucción y masificación de una Asamblea Interclaustros de Ciencia Política que funcione permanentemente como un espacio político amplio de debate y acción para cambiar esta realidad, sin estar escindida de los estudiantes, docentes y graduados a través de jornadas de discusión y debate. Creemos fundamental la presencia de consejeros estudiantiles que estén al servicio de este cambio necesario, construyendo a partir de la unidad en la diversidad, entendiendo que nuestras diferencias nos potencian más de lo que nos limitan, para terminar de una vez y para siempre con esta disciplina que se enmarca por fuera de la acción transformadora y crear una ciencia política del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.




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Y el Centro de Estudiantes, ¿para qué sirve?

El desafío de construir un Centro de todos, por todos y para todos

Desde El MATE y Proyecto Sur creemos que el Centro de los Estudiantes tiene que trabajar y articular tres ejes: lo académico, lo gremial y la articulación que de ello surge y que nosotros llamamos practicar la universidad. Nuestra apuesta es que el Centro pueda construir una mirada integral de la facultad en todas sus instancias.
En este sentido, estamos convencidos de que un Centro de Estudiantes que no lucha por sus reivindicaciones particulares no sirve, pero sabemos también que un Centro que sólo lucha por eso tampoco sirve.
En relación al primer eje, la práctica académica, creemos que el Centro de Estudiantes tiene que abrir sus espacios de discusión, y actuar en función de ello, promoviendo seminarios, cátedras, grupos de estudio y producción, revistas y diferentes prácticas que condensen las propuestas que como estudiantes tenemos para nuestras carreras. Además, y sobre todo, tenemos que poder intervenir concreta y seriamente en los procesos de reforma de los planes de estudio.

Por otro lado pero siempre en articulación real y cercana, encontramos el nivel de la práctica gremial. ¿Que implica esto? Que el centro tiene que tener la capacidad de resolver los problemas de los estudiantes, aquí una discusión. ¿Como se resuelven estos problemas? Una mirada es que el centro actúe de intermediario y mesa de entrada entre los estudiantes y las soluciones. La otra es un camino a largo plazo pero indispensable para la apuesta de este espacio, es construir colectivamente, dejar en claro que el Centro no debe ser una caja de soluciones serviciales, sino un lugar donde entre todos podamos resolver los problemas que se nos plantean. Esta apuesta a la participación y construcción colectiva es la más ardua, la más difícil, pero la más real y duradera en el largo plazo, donde se encuentra la transformación.

En el último nivel, encontramos lo que llamamos practicar la universidad, acá entendiendo el lugar de la Universidad Pública y la necesidad de un aporte concreto desde nuestra formación al pueblo que nos sostiene, creemos indispensable que todos los centros de estudiantes de las universidades públicas, se den un trabajo de aporte desde nuestras especificidades a todas las organizaciones del campo popular, intentando además que de ese dialogo haya una devolución a la facultad, desde donde también se aporta a la discusión académica. Porque cuando ponemos en practica nuestros conocimientos, podemos criticarlos para transformarlos.

Propuestas para el Centro de los Estudiantes

• Espacio físico del Centro de Estudiantes
¿A donde recurrir si tenemos un problema en la facultad? ¿Al departamento de alumnos, a la dirección de nuestras carreras, a la misma institución con la que tenemos el problema ¿Dónde está el centro de estudiantes? ¿En la fotocopiadora, en el bar?
Es importante que el centro de estudiantes tenga un espacio físico en cada una de nuestras sedes, para poder acercar nuestros problemas, inquietudes, necesidades y propuestas. De esta manera el centro se hace visible, presente, como herramienta gremial para el conjunto de los estudiantes. Al mismo tiempo, permitiría que muchos estudiantes que hoy no participan y no practican directamente su herramienta, puedan hacerlo, contribuyendo a la democratización de nuestro centro.

• Secretaría de Investigaciones
Entendemos que esta secretaría funcionaría como un espacio para promover y difundir los circuitos oficiales y no oficiales de producción y circulación del conocimiento. El objetivo es estar informados sobre jornadas, encuentros, congresos y voluntariados que estén en vinculación con nuestras carreras, poniendo siempre en tensión cómo son estos circuitos, qué sectores los promueven y al servicio de qué intereses producen conocimiento.

• Secretaría de Publicaciones
Porque sabemos que una secretaría de publicaciones que funcione correctamente debe pensar no solamente las estrategias y gestión de los apuntes, sino una política general de publicación de trabajos, investigaciones y demás producciones que surjan de las secretarias o grupos de trabajo. En esta secretaría, también, deberían participar los trabajadores de apuntes y fotocopiadora.
Además, esta secretaría debería promover y convocar para la publicación periódica de la revista del Centro, donde todos los estudiantes podamos compartir reflexiones y publicarlas. Creemos que estas publicaciones tienen que ser un aporte real a los problemas de la Argentina y Latinoamérica toda desde nuestra mirada de cientistas sociales (la distribución de la riqueza, el saqueo de nuestros recursos, la venta de nuestro patrimonio público y tantas otras cuestiones más).


• Hacia el Estatuto para Sociales

El movimiento estudiantil de nuestra facultad tiene una tarea pendiente desde hace muchos años: el Estatuto del Centro.
Creemos que es fundamental emprender un proceso estatuyente en Sociales para avanzar en algo que permitiría que, más allá de las diferentes agrupaciones que conduzcan el centro de estudiantes, se garantice una continuidad en lo que hace a los derechos de todos. Sabemos que sólo con un estatuto no se solucionan los problemas del Centro, porque un movimiento estudiantil fuerte, organizado, y participativo, no se construye de un día para el otro.(la falta de mirada colectiva y estratégica a largo plazo, la falta de objetivos claros y claridad en su enunciado, las mezquindades, el fuerte individualismo que practican muchas fuerzas de la Facultad y la crisis de representación que quiere pero no puede resolverse, son varios de los ejes que encontramos como centrales y problemáticos). Sin embargo El Estatuto implicaría un marco que regule las actividades realizadas por el centro, para que no quede librado al azar o a la buena voluntad de la conducción del mismo, sus acciones y desarrollo. Donde se sistematicen los espacios de práctica, discusión y toma de decisiones de nuestro gremio. Donde la asignación de becas o el manejo de apuntes y la discusión con el excedente del Centro tenga una lógica del movimiento estudiantil y no solamente de la conducción del centro, para la reconstrucción a largo plazo de un movimiento estudiantil fuerte y participativo.


• Espacios de práctica, discusión y decisión

Nosotros entendemos a las secretarias como un espacio de encuentro, debate, participación y producción entre los estudiantes de las diferentes carreras que aporta al funcionamiento democrático del centro de los estudiantes. Estamos convencidos, además, de que las mismas deben exceder a las agrupaciones, y que es tarea de la conducción del Centro pero también de cada secretaria convocar a las prácticas que ésta realice.


• Secretaría de Práctica Universitaria
Donde se realice un trabajo de aporte concreto desde nuestras especificidades a todas las organizaciones del campo popular. Es necesario que el aporte sea más allá de aportar plata para los fondos de huelga, ya que eso es más parecido al asistencialismo que a la articulación y fortalecimiento político.


• Balances públicos bimestrales
El centro de estudiantes tiene servicios a su cargo por los cuales obtiene una remuneración. Es por eso que es importante que haya una comisión de balances que se encargue, no solo de auditar los balances del centro, sino también de hacerlos públicos.

• Sistema de becas
Creemos que es indispensable que se garantice un sistema de becas que alcance a un número cada vez mayor de compañeros y que al mismo tiempo no se limite a apoyar el acceso al material de estudio, sino que también aporte a financiar la investigación.

• Por un Centro Cultural de Sociales
Muchos estudiantes pasamos varias horas adentro de la facultad, y entre una clase y otra tenemos algunos espacios vacíos. Creemos que el Centro Cultural nos permitiría desarrollar múltiples talleres artísticos, como teatro, fotografía, que permitirían conocernos entre los estudiantes y fomentar un espacio de intercambio más allá de las aulas. Al mismo tiempo, un centro cultural puede funcionar como un canal de comunicación y relación con el resto de la comunidad y actores sociales, para que los estudiantes dejemos de pensar la facultad como un mero espacio de tránsito y consumo donde uno va a clases, compra lo que necesita y se va.

• Reclamo por el edificio único y creación de una comisión de seguimiento
Es indispensable mantener en pie y que cada vez nos sumemos más estudiantes al reclamo por el edificio único. Creemos de gran importancia la creación de una comisión que se encargue de seguir el desarrollo de la construcción del edificio tanto en su tiempo como en su forma. Además esta comisión estaría encargada de comunicar a todos los estudiantes el estado de la construcción, para poder intervenir en el mismo si es necesario, aportando el punto de vista de nuestras necesidades.

• 3 días de elecciones

Partimos de un razonamiento muy sencillo: si en facultades que triplican nuestro padrón se vota durante, como mucho, cinco días, creemos que 30 mil estudiantes de la facultad de sociales podemos votar en 3 días. Es claro que, incluso cuando las elecciones son un ámbito que permite llevar nuestra voz a muchos estudiantes, la lucha no debe ser por llegar a todos en una situación de excepción como las elecciones, sino en construir una normalidad donde todas nuestras voces puedan ser escuchadas.

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Elecciones de Facultad 2009

En la Facultad y el Centro de Estudiantes:



Sumate!

TERRITORIO: Practicando la Universidad - Con los pies en la tierra y las banderas en alto.


Hace rato que venimos diciendo que la Universidad debe estar ligada a los destinos de los sectores populares. Por eso trabajos con diversas organizaciones sociales para su fortalecimiento. Siempre desde la especificidad y nunca cayendo en asistencialismos y otras yerbas.
Acá una propuesta concreta. SUMATE!


Taller de continuación de estudios en el Bajo Flores
A comienzos de este año comenzamos a llevar adelante un taller, articulando con el Club Social y Deportivo Bajo Flores y CooPA (Cooperativa de Producción y Aprendizaje). El mismo se propone disipar dudas y fantasmas en jóvenes y adultos que, por diversas causas, no consideran como opción la continuación de estudios superiores una vez terminado el secundario, o aquellos que, estando interesados, no saben por dónde empezar.

Sabiendo que ciertos sectores sociales tienen mayores dificultades a la hora de emprender el desafío de seguir estudiando, este espacio surge con el propósito de intentar dar respuestas a las dificultades y necesidades que ello genera. Así, los objetivos son múltiples:
Difundir las distintas modalidades de estudios superiores y explicar las especificidades.
Ofrecer información sobre las carreras de interés y las posibles salidas laborales.
  • Acercar experiencias de estudiantes y profesionales.
  • Asesorar durante el proceso de inscripción a las carreras y de solicitudes de becas.
  • Realizar acompañamiento educativo a quienes lo requieran.
El taller está conformado por una serie de charlas en las que se les cuenta a los participantes acerca de las diferentes opciones de estudios superiores (terciarios, universitarios, tecnicaturas y profesorados). Se presentan las diferencias entre ellas y se procura disipar las dudas que la continuación de estudios pueda generar, por ejemplo: cómo hacer que el estudio y el trabajo sean compatibles, cómo afrontar los costos que generan los estudios (por ejemplo, a través de distintos tipos de becas), cómo es posible cuidar al mismo tiempo las responsabilidades de una casa, una familia, el trabajo y el estudio.

Otro de los ejes del taller es colaborar con las distintas instancias de inscripción.
Además, con el objetivo de conocer más en profundidad las carreras y profesiones en las que los participantes están interesados, se invita a este espacio a estudiantes y graduados para que cuenten sus experiencias con las carreras, como trabajadores y sobre las distintas salidas laborales que cada profesión ofrece.
Es nuestro propósito que este taller contribuya como aporte a la construcción de una educación superior más plural e inclusiva.

La Sociología Serra Transformadora o no Será NADA


Como estudiantes de esta carrera nos preguntamos cuáles son los ejes de discusión de la carrera, qué fundamentos teóricos y prácticos sostienen a la Sociología de la UBA en el 2009.

La Sociología es una disciplina que se faculta el análisis de lo social para dar cuenta de los problemas fundamentales de nuestra sociedad, sistematizarlos para objetivarlos y así poder comprender la realidad. Una realidad que, a su vez, debe dialogar con la historia, la política y la cultura nacional. La sociología debe hacer confluir todas las tradiciones, sintetizarlas y tener una voz en torno a estos problemas, de forma que permita construir los pilares culturales para la transformación hacia una Argentina distinta, donde los sectores populares aparezcan como actor y motor de cambio, una Argentina sin hambre ni exclusión.

Sin embargo, nos encontramos en un momento en que la Sociología está desviada de lo que consideramos su razón de ser. Los estudiantes llegamos MT a cursar en condiciones deplorables, hacinados. Pasamos por la sede como por el trabajo. Terminamos estudiando y haciendo encuestas, trabajando en la calle, etc. Muchas veces esos trabajos no tienen nada que ver con el rol de los sociólogos y las sociólogas.

Creemos que hay otra sociología. Ni la que es funcional al statu quo ni la que se pretende revolucionaria y está muy lejos de los sujetos reales que podrían cambiar esta sociedad. Y así como hay otra sociología hay otra forma de hacer política. Debemos refundar los preceptos y las lógicas con la que se concibe en la facultad esta disciplina, recuperando el papel crítico constructivo. Porque nuestra carrera no es un industrioso maletín de herramientas que posee efectividad ahistórica, sino un ramillete de tradiciones filosóficas, culturales y políticas dialogantes con la historia nacional y continental.

Por eso hoy, más que nunca, debemos emprender una profunda e intensa palabra acerca de lo que está ocurriendo en nuestro País, así como repensar el momento del conocimiento en que se encuentra, para renovar las fibras vitales del pensamiento social y reconstruir su sentido. Sentido que durante largo tiempo fue vapuleado por miradas mercantilizadoras y por supuestos beneficios de contenerse en una profesión.

Política, tierra y nación es la trilogía que debemos reflotar para revivir la sociología
Estás con algunas de las propuestas que te hacemos junto a cumpas de El MATE barrial:
- Trabajo en el fortalecimiento de la Cooperativa de Recuperadores del Oeste:
Desde El MATE estamos desarrollando una política de fortalecimiento del sector cartonero con el objetivo de que emerja y se consolide ese actor/sujeto en la Ciudad y dispute el servicio público de recolección diferenciada que por prepotencia de trabajo les corresponde.

Por eso estamos articulando con un grupo de cartoneros que se organizaron en el marco de la CTA Capital y vienen luchando por fu formalización y para que el Gobierno de Macri les reconozca el trabajo que realizan y los beneficios que la sociedad toda tiene por ello.

¿Qué es lo que vamos a hacer?

Estamos trabajando en un relevamiento/encuesta para profundizar el conocimiento de la población y para que el procesamiento de esos datos nos permita tener mayor claridad sobre las políticas que podemos llevar adelante. Que irían desde emprendimientos productivos, alfabetización (yo si puedo), salud, vivienda, etc.

Una vez hecho el relevamiento, con los datos procesados, vamos a hacer una publicación para debatir esta problemática en la facultad porque entendemos que es fundamental construir conocimiento crítico.


Hacia una cátedra interdisciplinaria de Hábitat Popular:

Desde fines del año pasado, agrupaciones de distintas facultades de la UBA (El Puente de Arquitectura, Síntesis de Medicina y El Mate de Sociales) empezamos a juntarnos con el objetivo de encarar una discusión en torno a una problemática central tanto a nivel nacional, como muy específicamente en la Capital Federal y el Conurbano Bonaerense: el Hábitat. Asͬ, nuestro objetivo para dicha discusión es caminar hacia la conformación de una Cátedra Interdisciplinaria de Hábitat Popular.

Definir el concepto de hábitat es muy complejo, ya que se halla atravesado por un sinnúmero de cuestiones que hacen a la vida de las personas. Hablar de hábitat es hablar de la casa en la que se vive, pero también del barrio, de la cercana al trabajo, del acceso a los servicios, a la salud y a la educación.

Hace ya muchos años que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires carece de respuesta para una problemática que atraviesa a muchos de los que la habitan. Los Últimos gobiernos han intentado dar respuestas, que sólo han sido paupérrimas, y en lugar de resolver el conflicto, su tendencia ha sido la de profundizarlo.

Durante el primer cuatrimestre llevamos adelante un seminario, que constó de tres encuentros (uno en cada facultad) con el objetivo de empezar a entretejer una mirada colectiva e interdisciplinaria sobre esta problemática. Para ello, convocamos a compañeros de diferentes organizaciones, que vienen trabajando la cuestión del hábitat, y junto con ellos nos propusimos empezar a debatirla, con el objeto de construir una mirada plural en torno a la misma. En los encuentros, abordamos la problemática desde la mirada de alguna de las disciplinas, e intentamos a partir del debate, pensar colectivamente cÓmo se cruzaban en los hechos.

Este cuatrimestre estamos organizando una serie de encuentros, que nos aproximen más aún a nuestra intención de conformar la cátedra. En los mismos llevaremos adelante debate de documentales, estudios de caso, trabajo bibliográfico, e intercambios con distintas organizaciones sociales, con el propósito de encaminarnos a la conformación de un espacio que discuta la temática del hábitat en un proceso dialéctico entre lo académico y la experiencia de las organizaciones sociales y territoriales.

Nos proponemos conformar esta cátedra como un modo de disputar la producción de conocimiento hacia el interior de la Universidad de Buenos Aires, para que Éste deje de estar volcado hacia el mercado y comience a responder a las necesidades del pueblo argentino.

¡Sumate!

Comunicación: El futuro llegó hace rato

Como estudiantes de Comunicación y militantes de la agrupación El MATE, sentimos que es necesario poder analizar y reflexionar sobre nuestra carrera. Creemos que es necesario poder trabajar conjuntamente, porque desde lo colectivo se fortalecen los lazos para pensar y hacer una comunicación diferente. Allí es donde vemos que nuestras experiencias pueden crecer, en donde se democratizan nuestros saberes y se ponen en discusión junto a otros compañeros y compañeras.

Por todo esto, creemos que un proyecto de transformación para la carrera de Ciencias de la Comunicación debe construirse de manera integral entre estudiantes, docentes y graduados. Es por eso que participamos en la Junta de la Carrera debatimos con compañeros docentes, estudiantes y graduados; porque estamos convencidos que entre todos podemos patear el tablero y transformar la carrera.

En segundo lugar, presentamos, desde nuestro consejero, proyectos a la junta de comunicación buscando ejercer la defensa de los intereses estudiantiles, realizando proyectos gremiales y académicos.

Además, creímos necesario a principio de año brindar a los compañeros y compañeras que ingresaban a la Carrera una jornada para indagar y preguntarnos por qué estudiar comunicación en la Universidad Pública. Señalamos que la profesionalización de los egresados es un aspecto importante en lo personal, pero creemos que esta mirada individual no alcanza para pensar una comunicación para otro País.

Durante este cuatrimestre participamos activamente de las comisiones del centro de estudiantes, organizamos charlas sobre la nueva ley de servicios audiovisuales (ley de radiodifusión), la baja de edad de imputabilidad y además presentamos dos revistas enmarcadas en lo que fue el sexto Encuentro Nacional de Estudiantes de Comunicación.

Por Último, como mencionamos más arriba no compartimos la idea que la Universidad esté por fuera de lo social. La universidad, como espacio de producción de conocimiento es constitutiva de lo social y por ende de la sociedad. En la actualidad estamos participando, junto a los vecinos del lugar, de una práctica territorial en el Bajo Flores. Donde llevamos adelante apoyo escolar, orientación a los jóvenes que quieren ingresar a la Universidad e impulsamos talleres de comunicación para diferentes organizaciones sociales.

Te contamos todo esto para que te acerques y juntos pongamos la carrera en movimiento

Mejor Ciencia y Más Política


En la Universidad de Maquiavelo hace falta un poco de Quijote


En una carrera subsumida en la lógica del statu quo y la tecnocracia, nos propusimos patear el tablero y salir a decir que hace falta Mejor Ciencia y Más Política. Acá te contamos lo que venimos pensando de algunas problemáticas que nos atraviesan como estudiantes y futuros politólogos y también algunas propuestas.

1) OPTATIVAS
Cada fin de año se repite la historia. A la hora de revisar la oferta de optativas y seminarios, la actual conducción de la carrera (Alternativa Académica + la UES) vuelve a intentar hacer crecer su propia quintita de docentes y graduados mediante la incorporación de cátedras afines a sus intereses, sin tener en cuenta ningún tipo de criterio académico. Este avasallamiento periódico a nuestra carrera es posible gracias a que estas agrupaciones son mayoría en los tres claustros. Si bien a través de la Asamblea Interclaustros de Ciencia Política (hoy ausente) hemos podido frenar el avance estas reformas, es hora de impedir, de una vez y para siempre, que esto siga sucediendo. Para ello, creemos necesario formar un espacio política lo más amplio y plural posible, con prácticas, discusiones y políticas de conjunto que dispute la mayoría de los consejeros en la Junta de Carrera.
Ante nuestras demandas de que no borren de un plumazo optativas y seminarios, el argumento más fuerte que tanto AA como la UES esgrimen en nuestra contra es el de su legitimidad para hacerlo en tanto son consejeros de junta.
Es por eso que debemos darnos una estrategia para transformar la realidad de nuestra carrera, teniendo voz en la Junta de Carrera y pudiendo así dar la disputa por las optativas y los seminarios desde adentro.

2) PENSAMIENTO NACIONAL
Las falencias y ausencias de nuestro plan de estudio son muchas y variadas. Entre todas ellas, la que encontramos más trágica es la falta de pensamiento nacional. El pensamiento política argentino (y cuando decimos argentino, decimos latinoamericano) es un vasto campo que nuestra carrera no se preocupa por investigar, comprender ni analizar.
Por el contrario, nos sitúa en un paradigma euro centrista que constantemente nos lleva a observar la realidad con ojos foráneos, o simplemente a enfocarnos hacia los países centrales del orden capitalista global. Creemos que un buen politólogo debe conocer la historia de su País, no como un cuento acabado que va sumando capítulos a medida que pasa el tiempo, sino como un edificio en constante construcción, fundado sobre bases materiales e ideológicas que se entrecruzan.
Moreno y Saavedra, Echeverria y Dorrego, Sarmiento y Peñaloza, Alberdi y Hernández son sólo algunos ejemplos de la tensión entre diferentes proyectos sobre la que se fue construyendo el País. Es fundamental revalorizar nuestro pensamiento nacional, estudiándolo críticamente y en profundidad, para que aprendamos a ver la realidad con nuestros propios ojos.

3) PERFIL DEL GRADUADO
Una de los principales escollos para empezar a tener una mirada crítica sobre la carrera es que el graduado de Ciencia Política que forja nuestra Facultad no se construye a sͬ mismo como sujeto críticos, a la vez que no posee las herramientas de investigación suficiente para desarrollar su práctica. Fiel al paradigma neoliberal de los años ´90, nuestra carrera sigue formando técnicos en politología que no se ven a ellos mismos como agentes políticos y -junto con la absurda idea de que la no participación denota neutralidad-, ven a las personas como meros consumidores de ese algo llamado "política".

En oposición a esto, desde El MATE entendemos a la política como una herramienta de transformación o perpetuación del orden establecido, donde el politólogo también debe construirse así mismo como objeto de estudio de su disciplina, que modifica y a la vez es modificado por su propia práctica.

4) JORNADAS DE CIENCIA POLÍTICA
Nuestro máximo objetivo como militantes de la carrera es generar un proceso de transformación hacia el interior de la misma. Este debe tomar la forma inicial de unas Jornadas Participativas de Ciencia Política, durante las cuales estudiantes, graduados, docentes y toda la comunidad educativa en general, discutan en torno de ciertos ejes, para problematizar nuestro plan de estudio y apuntar hacia una transformación del mismo. Es por eso que, volviendo al lugar donde arrancamos, creemos fundamental lograr formar un espacio político plural y fuerte que construya a partir de una práctica instituyente y a la vez dispute los lugares institucionales, para así avanzar hacia la refundación de la carrera de Ciencia Política.

Los Puntos sobre las íes: Aportes para una mejor Facultad.


Estamos convencidos de la necesidad de recrear un proyecto colectivo en la Facultad, que contemple una construcción interclaustros. Sólo sobre esa base y la del respeto mutuo y el diálogo abierto y sincero podremos pensar un proyecto que avance sobre los puntos concretos y modificaciones reales de carácter estratégico. Lo que sigue, son algunos puntos que, desde El MATE, entendemos fundamentales para pensar un proyecto de Facultad:


• Edificio Único. Es imperioso que la gestión de la facultad realice un seguimiento puntilloso y cotidiano del estado de construcción del edificio Único, así como de las reformas necesarias para mejorar las condiciones edilicias en las sedes donde se cursa actualmente. Se debería asimismo elaborar una estrategia de comunicación para toda la comunidad académica que informe periódicamente acerca de la situación en la que se encuentra la construcción del edificio. Es pensable en este punto, conformar una comisión cuatripartita de seguimiento del estado de situación.

• Entendemos que hablar de extensión universitaria es repetir la lógica mercantilista sobre la educación, y por eso creemos que nuestra apuesta es la de practicar la universidad. Esto implica que los conocimientos construidos en las facultades puedan aplicarse en relación dialéctica con las organizaciones del campo popular, donde el conocimiento que surja como fruto de esta interacción pueda volver a la facultad, aportando así a la transformación de los contenidos académicos para que estén en consonancia con la realidad de nuestro pueblo.
Estamos convencidos de que la Facultad de Ciencias Sociales tiene que tener su horizonte fijado en fortalecer la articulación entre la producción del conocimiento (en constante disputa) y el concepto de practicar la universidad.

Como inicio de un largo camino a desandar, proponemos que exista una sistematización desde la facultad de los trabajos de campo que realizan las diferentes materias de las cinco carreras. La sistematización de las experiencias y de los resultados académicos de las intervenciones permite que los trabajos en las organizaciones puedan tener saldos concretos y acumulables, así como que los estudiantes tengan un conocimiento sobre el espacio con el que trabajarán. Esto aportará tanto a la facultad como a las organizaciones con las que se articule.

• En el mismo sentido, es necesario abrir y fomentar los espacios de investigación de las cinco carreras de la facultad en temas específicos pero. al mismo tiempo, incentivar las investigaciones interdisciplinarias en la facultad. Producir proyectos, investigaciones, diagnósticos y propuestas desde la Facultad es aportar al campo popular.

Nuestra propuesta es organizar una vez por año una Jornada Interdisciplinaria e Interclaustros de las Ciencias Sociales, donde se puedan poner en juego los diferentes conocimientos producidos por la facultad. Entendemos también que cada jornada tiene que tener un eje articulador de las diferentes instancias de participación de la misma, que debería girar en torno a algún tema de discusión nacional o de la Ciudad de Buenos Aires. Consideramos que nuestra facultad tiene que poder elaborar una palabra crítica y profunda sobre, por ejemplo, las políticas públicas de nuestro País.

• Si bien sabemos que el Consejo Directivo es el Órgano máximo de decisión de Sociales, creemos necesario -si realmente deseamos tener una universidad popular -el ejercicio de la democracia participativa en nuestra facultad. En este sentido, proponemos que el Consejo Directivo (por decisión propia o mediante propuestas elevadas al mismo por parte de las organizaciones gremiales de docentes y estudiantes) pueda convocar a plebiscitos obligatorios no vinculantes ante temas de interés común (es decir, que afecten a la realidad de los que somos parte de la comunidad de la facultad). Los resultados del plebiscito deberán ser tenidos en cuenta a la hora de la definición institucional.

• Como quinto punto en las propuestas para una mejor facultad, tanto en las condiciones de cursada dignas como en orientar el aporte al campo popular e incentivar la investigación académica de todas las carreras de la facultad, proponemos que se publiquen a bajo costo libros que cuenten con las licencias de autor y traductor vencidas y que sean pertinentes para la formación de los cientistas sociales. De la misma manera, y porque entendemos que el acceso al material de estudio es una premisa fundamental -junto con el boleto estudiantil y tantas mÁs- para el acceso irrestricto a la educación superior, creemos también que mediante el excedente obtenido por la venta de los libros se debería financiar una partida especial que pueda ser distribuida de forma gratuita. Entendemos que este punto es fundamental, no es lo mismo estudiar fragmentos fotocopiados que poder acceder a la totalidad de la producción en cuestión, permitiendo un abordaje integral de la problemática tratada.

• Creemos fundamental profundizar la política de concursos docentes llevada adelante por la actual gestión, con el objetivo de que en el mediano plazo no haya un solo docente sin concursar al frente de los cursos. Es necesario pensar no sólo en términos de los derechos laborales y académicos de los docentes, sino también en función de agregarle un significado concreto y cotidiano a la llamada "democratización", trabajando para que cada quien tenga derecho a participar activamente y sin restricciones burocráticas en el claustro al que realmente pertenece.

Que Facultad para Que País. Apuestas y Desafíos para esta etapa histórica.


¿Qué tengo que decirle a la Universidad? Le tengo que decir que se pinte de negro, que se pinte de mulato, no sólo entre los alumnos, sino también entre los profesores; que se pinte de obrero y de campesino, que se pinte de pueblo, porque la Universidad no es el patrimonio de nadie y pertenece al pueblo Ernesto Che Guevara
De dónde venimos
Las Últimas elecciones de decano de nuestra facultad se realizaron en el 2005. Sin embargo, la actual gestión asumió luego de las históricas elecciones del 2001.
La importancia de estas Últimas radicó en el hecho de que implicaron la derrota de los sectores más retrógrados de nuestra facultad y de la Universidad toda. Perdió Fortunato Malimaci, perdió la Franja Morada, perdió la lógica mercantilizadora de la educación, perdieron los negocios ocultos (y no tanto) de este espectro político.

Los que ganamos (no sólo en las elecciones) fuimos otros. El claustro estudiantil logró superar las miserias cotidianas y establecer un objetivo común en pos del cual nos juntamos un gran grupo de colectivos y agrupaciones de la Facultad: El MATE, El Andamio, Venceremos (hoy Libres del Sur), La Cullen, La Cooke (colectivo de Ciencia Política), FICSO (agrupación de Ciencia Política), El MST (sólo estuvo los primeros meses) y La Corriente. Éramos el MRS, Movimiento por la Refundación de Sociales.

Las lecturas que los actores políticos de la Facultad tienen sobre esta experiencia son tan diversas como las Ópticas con las que se la mira. Lo importante, sin duda, más allá de los errores e incluso de los aciertos, es que las organizaciones pudimos sortear uno de los grandes obstáculos de la cultura política argentina: la fragmentación. Tuvimos la capacidad de ver, en ese momento histórico, la necesidad imperiosa de construir juntos una nueva experiencia en la política estudiantil, de refundar nuestro Centro de Estudiantes. Y así lo hicimos.

En el claustro de docentes y de graduados ocurrió el mismo fenómeno. Claro ejemplo de esto fue la confluencia de las agrupaciones de graduados Nexo (Comunicación) y La Cullen (Trabajo Social), de la creación del espacio que luego Sería Aluvión Sociológico (Sociología) y de la conformación de un espacio amplio en Ciencia Política, junto a amplios sectores de docentes y graduados no agrupados. Todos nos unimos con el objetivo común de sacar a la Facultad del letargo neoliberal en el que la Había sumergido la Franja Morada, buscando construir un espacio de producción de conocimiento que discutiera las lógicas mercantilizadoras de la Época, conseguir el edificio Único y pelear por mayores partidas presupuestarias, entre tantas otras cosas. Nosotros no nos creímos el cuento que decía que la educación era un bien transable.

Luego de tomar el Rectorado durante cuarenta y dos días para exigir el edificio Único, el aumento presupuestario, más becas, el desprocesamiento de dos compañeros y la no intervención en la carrera de Sociología, el MRS en particular y el resto de los actores políticos de la Facultad en general sufrimos un fuerte revés. El desgaste de sostener una medida de fuerza durante tanto tiempo, sumado a las fuertes discusiones al interior del movimiento estudiantil que esta situación implicó -entre otras cosas- motivó la ruptura del MRS.

Desde El MATE afirmamos con la frente en alto que fuimos parte importante de esa construcción política, del gran conjunto de fuerzas políticas de la facultad que logró extirpar el quiste de la Franja Morada e hizo retroceder a la burocracia estudiantil, llevando a Federico Schuster a decano de la Facultad y a Eduardo Gruner a vicedecano.

También entendemos que los años de gestión no fueron deslumbrantes, ni mucho menos. Ni el decano ni los funcionarios de su gestión pudieron dar cuenta de las necesidades de los estudiantes en una cantidad de situaciones, cuyo mayor exponente fue la inacción frente a la toma del rectorado en el 2002 y el proceso de lucha de 2008, en el que no mostraron apoyo a las movilizaciones ni convocaron al debate entre los claustros.

Lo cierto es que esta gestión se terminó alejando de los estudiantes, no sólo de los agrupados, sino del claustro en su conjunto, por su incapacidad de dar cuenta de la necesidad de conseguir mejores condiciones de cursada y de trabajo. Esta gestión no cumplió la mayoría de sus propuestas, no profundizó su proyecto y terminó convirtiendo lo que debería ser un espacio cargado de discusión política en una oficina cuyo objetivo principal era la resolución de cuestiones administrativas. Y esto es un problema.

Hacia dónde vamos
Este es un momento de alegría y esperanza, pero también de gran responsabilidad. Experiencias como Proyecto Sur y Nuevo Encuentro asoman como un espacio de enorme potencialidad para la construcción de un movimiento político, social y cultural de liberación. Nuestra es la apuesta, como generación, de construir lo que miles de argentinos seguimos soñando: un País emancipado que vaya de la mano de las experiencias populares que se están dando a lo largo y ancho de Nuestra América. Y este objetivo (al que le podemos poner el nombre que más nos guste) requiere de nosotros un minucioso aprendizaje de la historia popular, para recuperar sus aciertos y no repetir sus errores. A partir de esta reflexión surge una serie de dudas.

¿Qué estamos dispuestos a relegar por la unidad popular? ¿Hasta donde estamos dispuestos a ceder con otros compañeros con los que no pensemos exactamente lo mismo, pero con los que el objetivo de un pueblo sin hambre, pobreza y exclusión es compartido?

Si al comenzar el texto recuperamos la experiencia del MRS, es porque, más allá de las falencias que tuvo, como todo proyecto político las tiene, consideramos que en el momento en el que más organización en la unidad existió -buscando reducir las miserias cotidianas en función de un objetivo común-, más cosas conseguimos para nuestra Facultad.

Más allá de las dudas, tenemos una certeza: nuestra Facultad nos necesita juntos y superando las diferencias. Creemos que la apuesta generacional es la unidad en los diversos territorios en los que nos toque militar, sea la universidad, el barrio, el sindicato, el centro cultural o cualquier otro. Esto nos obliga a pensar qué nos une, más allá de las diferencias (que siempre surgen con mayor claridad) para constituirnos en un nosotros que levante las banderas de todos.

Las dudas son: ¿Qué queremos de nuestra Facultad? ¿Cuál es el aporte que Ésta realizará al pueblo argentino? ¿Cómo damos el proceso de disputa de la producción de conocimiento? ¿Cómo mejoramos las condiciones de cursada y trabajo? ¿Cómo garantizamos que compañeros a los que les sea difícil seguir sus estudios puedan continuarlos con becas dignas? ¿Cómo encaramos un proceso en el que exijamos al Rectorado de la Universidad que redistribuya justamente el presupuesto y al Ministerio de Educación que aumente las partidas del mismo? ¿Cómo generamos una voz colectiva alrededor de los proyectos de Ley de Educación Superior que andan boyando por los despachos del Congreso Nacional?

¿Qué se vota?


"Si saber no es un derecho, seguro será un izquierdo"
Silvio Rodríguez

Antes de poder decidir a quienes votarás en las próximas elecciones que se realizarán en nuestra facultad en la semana del 14 al 18 de septiembre es fundamental que conozcas qué autoridades estamos eligiendo en esta oportunidad.

El gobierno de la facultad está a cargo de un Decano, un Vice decano y del Consejo Directivo, integrado por ocho representantes por los profesores; cuatro, por los graduados -uno de los cuales, por lo menos, deberá pertenecer al personal docente-; y cuatro, por los estudiantes.

El consejo directivo es el Órgano máximo de decisión, es allí­ donde se debaten y plantean las políticas académicas, presupuestarias y de extensión. También es el Consejo Directivo el que elige al Decano y Vice decano y a los directores de las carreras. Pero veamos como es la historia en las carreras:


En Sociales somos cinco carreras: Sociología, Relaciones del Trabajo, Ciencia Política, Trabajo Social y Ciencias de la Comunicación.


Cada carrera tiene un Director y una Junta (que es consultiva). Las Juntas están compuestas por cinco docentes, cinco graduados y cinco estudiantes.


Si bien institucionalmente al Director lo elige el Consejo Directivo, despuÉs de años de lucha logramos que se haga una elección directa del director de la carrera, por eso los tres claustros pueden consensuar un candidato. Si bien la elección directa está prohibida por el estatuto de la UBA, en Sociales en función de la necesaria democratización se acordó hacerla.


Entonces.. ¿Qué votamos?

Los estudiantes elegimos nuestros representantes para el Consejo Directivo y para las Juntas de Carreras. El mandato dura 2 años. Por eso es muy importante saber cuales fueron las cosas que se hicieron y las propuestas de cada lista antes de elegir. Además, debemos elegir quiÉnes estarán a cargo del Centro de Estudiantes.

Las elecciones para representantes del Consejo Directivo y Juntas de Carreras y la consulta para elegir Director/a de Carrera son obligatorias, dado que se trata de un comicio institucional donde los miembros electos del Consejo Directivo deberán elegir decano, vicedecano y votar a los secretarios. Además, los miembros electos del Consejo Directivo serán parte de la Asamblea Universitaria que deberá elegir al rector.

La participación en la elección de Centro de Estudiantes es opcional debido que se trata de un comicio de carácter gremial exclusivamente del claustro de estudiantes. Sin embargo, es muy importante intervenir ya que es una instancia que tenemos para apropiarnos de ese espacio que debe ser colectivo y utilizado para garantizar y defender nuestros derechos como estudiantes.


De yapa: El gobierno de la Universidad

El gobierno de la Universidad está constituido por la Asamblea Universitaria, el Consejo Superior, el rector, los Consejos Directivos y los decanos de cada facultad.

La Asamblea Universitaria está formada por los miembros del Consejo Superior y de los Consejos Directivos de las Facultades y, entre sus funciones, debe elegir el rector.

A su vez, el Consejo Superior está compuesto por el rector, los decanos, cinco representantes por el claustro de profesores, cinco por el de graduados y cinco por el de estudiantes. Los representantes del claustro de profesores se renuevan cada cuatro años mientras que los de los graduados y los de los estudiantes, cada dos.

La universidad la transformamos entre todos y todas, por eso es fundamental que no dejes de participar.

Los Mismos de Siempre: 17 Años en el Lado Oscuro de la Luna


Hace 17 años, con el esfuerzo y creatividad de algunos compañeros y compañeras, nacía en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA la Agrupación El MATE. El místico destino de esta agrupación es un transitar y aportar por la dramática historia del campo popular. Muchos hemos
atravesado sus senderos, sus experiencias, sus discusiones e inevitablemente sus búsquedas.
Somos una organización política autónoma e independiente, que desde diversos aportes teóricos y prácticos apostamos a la unidad del campo popular.

Nos reconocemos en las mejores tradiciones políticas que lucharon por la emancipación del pueblo, tanto las que llegan desde las izquierdas heterodoxas y antidogmáticas, como las que irrumpen vigorosas en nuestra historia desde lo nacional y popular.

Entendemos que los purismos sectarios solo le son funcionales a un sistema que nos necesita fragmentados y estamos convencidos que la salida es colectiva y que la construcción es desde la diversidad necesaria para hacer política y construir con otros. El más ambicioso y
esperanzador desafío de nuestra generación es dejar de lado las miserias, los dejos de soberbia y las quintitas (que tanto criticamos de los "malos") en pos de la construcción de un proyecto político superador.

El MATE es una agrupación que hace política porque entendemos que es la única herramienta transformadora. Porque nuestro más profundo anhelo (por el que militamos cada día) es transformar nuestras carreras, cambiar nuestra facultad, para que de una vez por todas, esa
vieja consigna de una “Universidad al servicio del Pueblo” se viva como una insoslayable realidad.

A 17 años continuamos optando por el lado oscuro de la luna, seguimos apostando a reconocernos en el otro y caminar al paso del más lento, pero caminar todos juntos. Hoy más que nunca
estamos convencidos de que ésta hay que ganarla. Que está en juego la vida de miles
de personas, de los desposeídos, de los humillados, de los excluidos.

Paramos la pelota, levantamos la cabeza y se nos nubla la vista. No estamos solos en esta faena, hay todo un pueblo que se merece y está resuelto a vivir dignamente; y nosotros, y nosotras, hemos decidido dedicarle la vida a que eso ocurra.

Elecciones 2009: Vamos por una Universidad Pública y Popular


Somos parte de una Universidad y una Facultad sostenidas por los aportes del pueblo argentino. Sin embargo, cotidianamente vemos cómo nuestras carreras y nuestro Centro de Estudiantes están lejos de poder dar respuestas a las necesidades concretas y reales de los sectores populares.

En Sociales, como estudiantes, no encontramos las herramientas académicas y gremiales suficientes para formarnos como profesionales dispuestos a transformar comprometidamente la realidad económica, cultural y política que sufre cada día nuestro pueblo.

Nos encontramos con planes de estudios vaciados de contenido y debates -aún las tendencias más críticas esquivan las discusiones acerca de nuestra realidad-, con una enorme incapacidad para poner en práctica y enriquecer nuestra formación con el conjunto del pueblo y con unas condiciones de cursada tan lamentables que llegan a ser una traba para nuestros estudios.

Más aún, la crítica situación general del país hace que día a día el ingreso a la Universidad Pública sea más exclusivo, lo cual reafirma el triste papel que se le asigna al conocimiento desde los espacios de poder.

Las causas son múltiples: la penetración del sector privado definiendo políticas educativas, la mezquindad de la gran mayoría de los actores políticos (que buscan sencillamente cuidar sus “quintitas”), la incapacidad de reconocer la dignidad del otro dentro y fuera de la Facultad y, en general, la percepción naturalizada de la Universidad como un espacio de tránsito curricular-mercantil y un elemento aislado de la sociedad (seguimos hablando de políticas de extensión y no de integración).

Compartiendo esta visión, desde Proyecto Sur y El MATE decidimos ir juntos en estas elecciones, con la intención de trabajar conjuntamente; porque entendemos que desde lo colectivo se fortalecen los lazos para pensar y practicar una nueva lógica política.

Con esto, apuntamos a la necesidad de aportar a la construcción de un movimiento estudiantil democrático, organizado y participativo, capaz de darse soluciones a las necesidades y problemáticas gremiales cotidianas sin perder de vista el objetivo de un cambio de signo en el rol del universitario en la realidad nacional.



SOCIALES ESTÁ PARA MÁS


DEL 14 AL 18 DE SEPTIEMBRE ELECCIONES DE CENTRO DE ESTUDIANTES, REPRESENTANTES DE JUNTA DE CARRERAS Y DE CONSEJO DIRECTIVO