En comunicación


Qué pensamos y qué hicimos
Como estudiantes de comunicación y militantes de El Mate y Movimiento Proyecto Sur, sentimos que es necesario poder analizar y reflexionar sobre nuestra carrera, para poder trabajar colectivamente y fortalecer los lazos, para pensar y hacer una comunicación diferente. Allí es donde vemos que nuestras experiencias pueden crecer, en donde se democratizan nuestros saberes y se ponen en discusión junto a otros compañeros y compañeras.
¿Para qué estudiamos comunicación? ¿Cuál es el sentido de formarnos e intervenir como comunicadores? Estas son algunas de las preguntas que nos hacemos y debatimos junto con nuestros compañeros de cursada en las aulas, comisiones del Centro de Estudiantes y la Carrera de Comunicación.
Por todo esto, creemos que un proyecto de transformación para la carrera de Ciencias de la Comunicación debe construirse de manera integral entre estudiantes, docentes y graduados. Para que este cambio se dé hay que dar una discusión de fondo.


¿Qué es la Junta de la Carrera? ¿Cuál es el rol de los consejeros estudiantiles?
La Junta es el espacio de gobierno de la carrera de Comunicación. Tienen representación en la misma los tres claustros: profesores, graduados y estudiantes, que son elegidos en las elecciones obligatorias en igual proporción (cinco personas por claustro).
Esta instancia de debate y encuentro se diferencia del Consejo Directivo, en tanto este es el único espacio resolutivo de la Facultad. Sin embargo, consideramos que se trata de un espacio privilegiado donde podemos confluir quienes formamos parte de la carrera, para pensar juntos cuáles son las problemáticas que la atraviesan y cómo resolverlas.
Creemos que en este contexto los Consejeros Estudiantiles debemos cumplir un rol de fuerte articulación con el Centro de Estudiantes, expresar y defender los intereses del movimiento estudiantil.


¿Quién es el Director?
En estas elecciones elegimos también al Director de la Carrera, que se vota de forma proporcional. Esto quiere decir que el voto de cada claustro expresa un tercio del total. Finalmente, los resultados son refrendados por el Consejo Directivo.
Esta forma de votación tiene como objetivo que un claustro no imponga sus intereses por sobre otros y es el resultado de luchas en las que estudiantes, docentes y graduados defendimos nuestro derecho a elegir nuestros representantes y que los mismos no sean impuestos por otros espacios de gobierno.
De este modo, sostenemos que es fundamental que protagonicemos estas elecciones de la carrera y ejerzamos nuestro derecho a debatir, participar y elegir.


Otra vez sopa
La Dirección de la carrera de comunicación no nos depara muchas sorpresas. Después de diez años de gestión bajo la conducción de la agrupación de graduados y docentes Nexo, son muy débiles los aires de cambio que alguna vez resoplaron.
La gestión de Alejandro Kaufman como Director en los últimos dos años expresó la profundización de un proceso de burocratización. El tratamiento de temáticas complejas y profundas, como es la reforma del plan de estudios, como si fueran cuestiones administrativas, fue el signo que marcó este período.
De este modo, el espacio que debería servir como motorizador de las transformaciones en la carrera y gestor de mejores condiciones de enseñanza y aprendizaje se redujo con el tiempo a su mínima expresión. Las consecuencias son evidentes. ¿Quién sabe hoy dónde queda la oficina de la carrera? ¿Cuántos estudiantes conocen al Director?
Que estos interrogantes estén presentes con tanta fuerza evidencian que la Carrera no cuenta hoy con una voz pública, no interpela a quienes integramos la comunidad académica, en tanto se encuentra aislada del movimiento estudiantil.
Pero, ¿qué paso este año con la reforma del plan de estudios?
Después de dos años en los que la Dirección de la Carrera no generó instancias de debate sobre la transformación de la currícula, el Director Alejandro Kaufman, presentó para aprobación de la Junta una propuesta que contenía tres puntos: “: “desvinculación de la nota de la tesina del TAO, incremento de electividad en las orientaciones y reducción de correlatividades”.
El rechazo a la misma fue amplio, por un lado, porque la misma no había sido producto de discusiones con los tres claustros ni derivaba de un diagnóstico sistematizado sobre las problemáticas de la carrera y, por el otro, porque tanto estudiantes como docentes y graduados manifestaron al ser consultados no estar de acuerdo con los puntos 2 y 3.
De este modo, entendemos que la Dirección de la Carrera no manifestó un interés profundo por generar instancias de debate amplias, que involucren a todos los actores interesados en el tema, para llevar adelante la reforma del plan de estudios.
Al mismo tiempo, consideramos que no queda claro a qué proyecto de reforma se apunta cuando se propone “incrementar electividades en orientaciones o reducir correlatividades”. Insistimos en que es fundamental partir en un proceso de reforma de la pregunta por el sentido de la carrera, de nuestra formación, del tipo de aporte que realizamos como comunicadores y que, en función de este interrogante, deben considerarse los cambios sobre la malla curricular.
De este modo, presentamos los proyectos para que no sea obligatorio asistir a los teóricos de 7 a 9 y de 21 a 23 horas, en consideración a los cumpas que viven lejos y no encuentran medios de transporte en esos horarios, y el pedido de desgrabados de las clases teóricas, para democratizar el acceso y que ningún compañero se quede sin cursar.
También sostuvimos la defensa de los derechos de los estudiantes, participando como veedores en exámenes finales, y promovimos debates sobre temas estratégicos, para quienes formamos parte de la carrera, como la Ley de Servicios Audiovisuales, la reforma del plan de estudios y el Observatorio de Medios.
Acompañando este proceso, creímos necesario brindar a los compañeros y compañeras que iniciaban la Carrera un Taller de ingresantes para indagar y preguntarnos por qué estudiar Comunicación en la Universidad Pública. Señalamos que la profesionalización de los egresados es un aspecto importante en lo personal, pero creemos que esta mirada individual no alcanza para pensar una comunicación para otro tipo de país.
En este contexto hace siete años que venimos discutiendo y pensando nuestra formación que es atravesada por algún eje de la coyuntura nacional con estudiantes del resto del país en los Encuentro Nacionales de Estudiantes de Comunicación. El último, realizado en Rio IV, estuvo fuertemente marcado por los debates en torno al proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales. Estos espacios de encuentro tienen como objetivo central aportar a la construcción una voz pública sobre los debates de la comunicación.
No compartimos la idea de que nuestra facultad esté por fuera de lo social. La Universidad, como espacio de producción de conocimiento, es constitutiva de lo social y por ende de la sociedad. Entendemos que la producción de conocimiento está en disputa y en necesario darla de forma integral. Creemos que los conceptos de extensión, incluso o de articulación no responden a las necesidades del pueblo argentino. En su lugar elegimos creer en el concepto de Practicar la Universidad, porque entendemos que es necesario poner en dialogo los conocimientos producidos en nuestras carrera.


¡Vamos por más!
Entendemos que la gran demanda para la carrera consiste en que podamos definir juntos, estudiantes, graduados y docentes, un nuevo plan para la carrera de comunicación. Este tiene que expresar muchas de nuestras demandas, como la falta de articulación entre materias, la innecesaria reiteración de contenidos pero, sobre todo, debe expresar una propuesta clara sobre qué comunicadores queremos formar, en función de qué proyecto de país.
Sostenemos entonces que el plan de estudios tiene que cambiar, para que la carrera forme comunicadores que puedan combatir la concentración de los monopolios de medios, generar diversidad y pluralidad de contenidos en la tele, la radio y los diarios, lograr que las organizaciones sociales y medios alternativos tengan más voz y más voto en el espectro radioeléctrico, entre tantas otras tareas que aportan a democratizar la información y la comunicación a lo largo y ancho de la Argentina.
Pero entendemos que todas nuestras iniciativas no pueden agotarse en los debates por la reforma del plan de estudios, y es por esto que luchamos para que el taller de ingresantes sea una práctica institucional de la carrera.
Por todo esto militamos, por todo esto creemos que hacer política en la carrera de comunicación es necesario para que tengamos una cursada distinta. Un futuro mejor para quienes habitamos estos lares y para quienes merecen una sociedad cada día más justa.




LISTA 26

1 voces:

Eduardo R. Saguier dijo...

A Quien Corresponda

Hoy conversando con el penalista amigo, que me lleva la denuncia penal
contra el Ministerio de CyT y la Agencia o ANPCYT, por colusion de
intereses (juez y parte) y triangulacion de reciprocidades entre
funcionarios con recursos publicos, presentada ante el Juez Federal
Marcelo Martinez de Georgi, me dijo que es factible que sobre mi denuncia
se monten nuevos denunciantes alegando conexidad. En ese caso, las
organizaciones estudiantiles, docentes y de graduados podrían tomar
cartas en la querella por cuanto tienen efectivamente un interés legítimo
en ella. De no tener ese apoyo es muy factible que el Juez encuentre que no
hay delito, y que por tanto no cabe que se me constituya en querellante.

Cordialmente

Eduardo R. Saguier
email: saguiere@ssdnet.com.ar
Cel.: 1533573721

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